Le llegó su oportunidad. Después de mucho tiempo de lucharla, el neuquino Gabriel Arias se perfila para ser titular en el arco de Defensa y Justicia ante Gimnasia, en La Plata, en el inicio del Torneo de Primera. La gran oportunidad le llegó de grande, a los 27, y no la quiere dejar pasar.
Difícilmente haya peor soledad que la de un arquero. Un puesto tan ingrato, que sus propios compañeros intentan alejarse de él todo el tiempo. Sus rivales, fusilarlo. Tienen camiseta de otro color, usan guantes, juegan con las manos y la lista sigue, pero para ellos es sinónimo de felicidad. “Es un puesto hermoso”, dice con gracia Gabriel Arias. El neuquino hizo sus primeros pasos en Centro Empleados de Comercio, estuvo siete años en Olimpo y debutó en Primera con la camiseta de Defensa y Justicia, nada menos que en el Roberto Carminatti bahiense, donde pasó el mayor tiempo de su carrera.
“Fue algo muy especial”, desliza Arias, que jugó 33 minutos por la lesión de Fernando Pellegrino y mantuvo el arco en cero para el Halcón.
El 2015 será especial para el arquero, porque le llegó el tiempo de ser titular a sus 27 años. “Lo tomo con tranquilidad”, dice, sin dejar espacios para la duda.
Descubrió el arco y su habilidad para jugar con las manos cuando en su rol de marcador central tenía más dificultades que virtudes. “Un amigo me invitó a Centro Empleados de Comercio y ahí empecé”, señala quien comenzó sin demasiadas proyecciones hasta que el tiempo y sus atajadas le fueron marcando el camino.
“Nunca pensé que el fútbol me iba a salvar la vida”, sentencia Gabriel Arias, quien el 6 de diciembre de 2014 salió por primera vez a la cancha para oficializar su debut. Lo hizo donde anhelaba debutar, pero con otra casaca. “Fue muy especial en esa cancha, donde pasé tantos años y de los que guardo grandes momentos. Tengo un gran recuerdo de mi paso por ese club porque me dio mucho. Estoy muy agradecido a Olimpo”, reflexiona Gabriel, que se estrenó en Primera con 26 años. Después de un paso por las formativas de Independiente, se instaló en suelo bahiense.
Sus inicios
Sus comienzos fueron en el CEC, allí descubrió el arco y a sus amigos. “Más que un equipo era un grupo de amigos. Centro cerró y nos fuimos todos a Ruca Hueney. Ahí viví los mejores momentos. Salimos campeones y tuve la posibilidad de ganar los Juegos de la Araucanía con la categoría ‘86. Son lindos momentos”, recuerda.
“Si fallás, la vas a buscar adentro”, una frase tan trillada como real que describe de pie a cabeza la ingratitud con la que convive el arquero. El neuquino, sin lugar en Olimpo, se acercaba a los torneos federales hasta que la recomendación de un amigo y un par de videos lo pusieron en Florencio Varela, donde hoy es titular. “No iba a tener lugar en Olimpo y había arreglado para jugar en Tiro Federal, pero un amigo mostró unos videos en Defensa y me llamaron. Fui, me probé y me hicieron contrato. Rescindí en Bahía y acá estoy”, dice Arias, que llegó en 2012 al Halcón y el sábado será titular ante Gimnasia, responsabilidad que toma con una llamativa tranquilidad. “Estoy muy tranquilo con la idea de ser titular. Creo que una virtud que tengo es que lo vivo con naturalidad y no me vuelvo loco. En mi puesto si fallás la vas a buscar a dentro, por eso es necesario estar tranquilo”, dice el arquero.
El clic
“El clic lo hice cuando quedé en Independiente. Antes no lo tenía tan presente. Mi familia siempre me apoyó y eso fue muy importante para mí. Imaginate que a los 15, 16 años irme a vivir a Buenos Aires fue un cambio muy grande. Cuando me fui a la Capital ya sabía que quería llegar a Primera”, cerró.
Fabricio Álvarez
alvarezf@lmneuquen.com.ar
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