Por aquel entonces eran dos adolescentes veinteañeros con ritmos musicales, obras teatrales, poemas y sueños compartidos; como por arte de magia todo se hizo realidad en la primavera del año 1963.
El 12 de setiembre de ese año Amanda Elena Akin y Miguel Ángel Burgos contrajeron enlace en la iglesia de Euskal Echea de Lavallol; hoy a más de 50 años de esa fecha ambos viven una historia de amor.
Contado simplemente así esta relación se parecería a la de tantas parejas que han llegado a las Bodas de Oro, pero el matrimonio de Amanda y Miguel Angel ha tenido altibajos, pormenores, tropiezos y hasta iras irreconciliables.
En los primeros años de casados todo era normal, inclusive se vieron felizmente iluminados con la llegada de su único hijo Daniel; pero pronto todo se fue opacando en esa relación; roces, discusiones, malos entendidos, reproches…. Un cúmulo de intolerancias provocó a los pocos años la separación y posteriormente la disolución matrimonial.
Así transcurrieron los años con Amanda y Miguel Angel uno por cada lado: el hijo de ambos, Daniel ya era un exitoso abogado y también psicólogo y optó por emigrar a Europa donde pudo continuar con su carrera profesional.
Amanda por años estuvo recluida en su casa con una escueta vida, con algunas actividades en el ámbito artístico, ya que incursionó un par de veces en elencos teatrales varelenses.
Por su parte Miguel Angel llevó adelante su vida y para superar los recuerdos también eligió el arte escénico; aún se lo recuerda en la Casa de Cultura donde participó de distintos eventos y hasta llegó a incursionar el «stand up», una veta humorística; quizás para de esconder su tristeza.
Para ambos parecería que el tiempo había pasado de forma irreversible, pero la prueba de fuego fue un acontecimiento familiar cuando se encontraron nuevamente Amanda y Miguel Angel después de 26 años de aquel divorcio; se volvieron a dirigir la palabra a tocarse las manos, a saludarse con un beso en la mejilla.
Aquel momento los encontró más maduros, hasta necesitados de afectos…quizás; repentinamente recordaron los «ritmos musicales, los poemas, los sueños de veinteañeros» y se prometieron ver nuevamente.
Así volvieron a salir juntos, compartir cosas de mayores, reuniones de jubilados, fiestas con amigos, algunos viajes. Todas estas actividades le permitieron a Miguel Angel observar que la salud de Amanda se estaba deteriorando.
Coincidiendo con un viaje que había realizado su hijo Daniel, consensuaron que la pareja volviera a vivir junta, entendieron que ambos se harían compañía y Miguel Angel podría cuidar más de Amanda.
Así fue que desde hace unos años empezaron a compartir la casa del barrio "9 de Julio".
La salud de ella se fue deteriorando hasta impedirle desplazarse con normalidad, pero por suerte contaba con la asistencia de Miguel Angel; fue así que en una noche mágica ambos estaban tomados de la mano y ella mirándolo a los ojos le dice: - Te quiero proponer algo…..», a lo que Miguel Angel sorprendido le responde: ¿Me vas a proponer que nos casemos…??? Y ella con toda lucidez y felicidad le acepta la propuesta: «Y porque no!!!».
Desde aquel momento, como dos adolescentes de algo más de 70 años cada uno, planificaron la nueva boda, ésta que ya los tendría unidos para siempre; les comunicaron la buena nueva a los parientes y a los amigos; todos recibieron la noticia con felicidad.
El pasado 12 de enero el registro civil de la calle Mitre fue el escenario para estos dos artistas de la vida que se han esforzado para representar un melodrama lo más creíble posible, inclusive exponiendo sus sentimientos.
Ese lunes entre parientes y amigos se volvieron a casar, no sin antes el reto de la jueza, quién conocedora de la historia, les recriminó: «- Otra vez ustedes por aquí….»; Amanda y Miguel Angel tal como aquellos jóvenes adolescentes sonrieron ante la ocurrencia y a la formal pregunta si aceptaban el matrimonio, ambos con una tierna mirada y llena de amor, casi al unísono, dieron el ¡SI!!!
Aunque parezca un cuento romántico se trata de un hecho de la vida real.
«UNA PEQUEÑA... PERO GRAN HISTORIA DE AMOR»
Periódico "EL PROGRESO"

No hay comentarios:
Publicar un comentario