En nuestra edición del mes de noviembre del año 2011 publicábamos con cierto orgullo que «El Auto Popular Argentino» A¡PA, se fabricaría en Florencio Varela.
Una parte de la nota decía: «El sueño está en marcha. Las posibilidades de que el Auto Popular Argentino (A!PA) se fabrique en el futuro Parque Industrial de Florencio Varela, comienzan a tomar forma cada vez más concretas. El intendente Julio Pereyra trabaja junto con el diputado Carlos Kunkel y el gobierno nacional, para lograr que el proyecto tenga su planta fabril en el distrito»
Pasaron los meses, los años y como otros tantos proyectos todo quedó en promesas del relato.
El espíritu de viejas glorias de la industria automotriz argentina, que todavía calan hondo en el corazón de los nostálgicos, como la Rastrojero, el Siam Di Tella o el Torino, el proyecto de contar con un vehículo con «ADN» nacional que fuera anunciado con bombos y platillos en los últimos años, finalmente, terminó en el olvido.
Así lo asegura Miguel Angel Bravo, arquitecto de profesión y responsable de llevar adelante la Compañía Argentina de Automóviles ArqBravo, una Pyme bajo la cual se gestionó el ambicioso sueño del A!PA, sigla bajo la cual se dio a conocer hace casi cinco años el Auto Popular Argentino.
La iniciativa, según Bravo, contemplaba la instalación de una planta en la localidad bonaerense de Florencio Varela, que daría empleo directo a 1.000 personas y contaría con una capacidad instalada para fabricar unas 40.000 unidades anuales de este modelo, que apuntaba a tener un alto contenido de autopartes nacionales (superior al 70%) de la mano de un costo de mantenimiento un 50% menor al de cualquier vehículo fabricado por alguna de las terminales tradicionales.
Las largas demoras en la implementación del proyecto desataron todo tipo de críticas y se comparó la iniciativa del A!PA con el fallido plan del tren bala, que terminó sepultado por el Ejecutivo años atrás.
Bravo aseguró que «más de 20 personas estuvimos trabajando durante meses para elaborar el estudio que finalmente le presentamos al Gobierno.
ARQBRAVO CANCELA PLANES
DE PRODUCCIÓN EN LA ARGENTINA
Y SE MUDA A ESTADOS UNIDOS
El arquitecto Miguel Angel Bravo justifica la decisión : «La falta de respuestas del Estado Nacional, que nos impide seguir operando en Argentina, hace que haya puesto en venta la industria plástica (20 años/Premio Invertir 1999) para fondear nuestra mudanza a California».
Bravo durante más de cuatro años tramitó el decreto de terminal automotriz para fabricar en la Argentina sus vehículos .
El nombramiento de terminal se concede sólo mediante decreto presidencial. En el transcurso de los últimos años los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner concedieron este beneficio en dos ocasiones: a una empresa brasileña (Agrale) y otra japonesa (Honda).
Hace años, el intendente de Florencio Varela, Julio Pereyra, anunció que la fábrica del Auto Popular Argentino se radicaría en su distrito, pero sin decreto presidencial no hay forma de patentar los vehículos que se produzcan.
La decisión de ArqBravo debe ser interpretada como un distanciamiento en la relación que la empresa mantenía con el Gobierno argentino. La compañía fue considerada Caso de Éxito por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, recibió dos veces el Premio Innovar, fue proveedora oficial de vehículos eléctricos para Tecnópolis y el Nach One fue seleccionado por el Ministerio de Industria como uno de los «cien hitos de la industria argentina»
El Gobierno de California manifestó su apoyo a la mudanza de ArqBravo a ese estado.
La oficina de Negocios y Desarrollo Económico local expresó su respaldo a los proyectos de la empresa, que se propone desarrollar «soluciones de transporte de energía limpia», con la posibilidad de generar entre 400 y 600 puestos de trabajo. El mismo apoyo fue manifestado por el Departamento de Comercio de Washington.
«La mudanza de las operaciones a Estados Unidos no implica el cierre de las oficinas de ArqBravo en la Argentina», aclaró Bravo. «Pero sí debemos archivar por el momento todos nuestros planes de producción local. Las dificultades burocráticas para avanzar en la Argentina nos forzaron a buscar caminos alternativos para cumplir con los objetivos que prometimos a nuestros más de 600 socios inversores.
Ojalá algún día, con otro gobierno podamos hacerlo también en nuestro país», concluyó el empresario.-
Periódico EL PROGRESO

Un verdadero fabulador..
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