miércoles, 9 de diciembre de 2015

SI, SE PUEDE

(Nota de tapa del periódico El Progreso – diciembre 2015)

A partir del próximo jueves 10 los argentinos viviremos otro espectáculo democrático digno de respetar y valorizar como es la alternancia gubernamental.

A partir de ese día comenzará una nueva etapa que debemos compartir con disensos, pero con respeto por el otro. Ya quedó en el pasado la idea de que «quien piensa distinto, es nuestro enemigo».

En nuestro Florencio Varela debemos esforzarnos para mejorar nuestra calidad de vida, con armonía como vecinos que somos; reconforta haber participado de una gesta democrática como fueron las elecciones con un pluralismo que no produjo confrontaciones; debemos curar algunas heridas si quedaron abiertas y superar con olvido algunas «grietas» que nos pueden haber provocado.


El cese de la grieta lo lograremos bajando dos o tres cambios y respetándonos cualquiera haya sido nuestra determinación política el domingo último.

Tanto los 159.000 varelenses que optaron por el Frente para la Victoria, como los 71.000 que lo hicieron por Cambiemos, ahora debemos ser una sola agrupación de responsabilidades compartidas con los funcionarios y autoridades elegidos por el voto popular.

La democracia no es sólo una forma de gobernar, sino también una forma de actuar en todos los grupos de pertenencia.

En nuestras familias hay democracia cuando, sin que se pierda la autoridad de los padres, todos tienen la posibilidad de opinar y hacer valer sus motivos, y donde todos actúan de acuerdo con lo que es razonable.

Hay democracia en una escuela cuando, dentro de los límites impuestos por las normas de convivencia y la competencia que le corresponde a las autoridades, se escucha a todos exponer sus razones.

Hay democracia cuando no hay grupos que hacen valer su predominio por la fuerza o por el uso de expresiones o gestos hirientes, y entre todos resuelven las cuestiones que hacen al vivir cotidiano.

No se puede considerar democráticas las relaciones humanas en las que una persona o un grupo impone su voluntad al  conjunto por medio de la fuerza física o psíquica.

Sin duda, una democracia perdura donde los grupos se caracterizan por la tolerancia, el respeto y la solidaridad.

Y eso… Sí, se puede!!!

Periódico  EL PROGRESO

1 comentario:

  1. Quitar derechos adquiridos, hará crecer la "grieta" , ni un paso atrás.

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