(Nota publicada en el periódico "El Progreso" en la edición de Junio 2016)
GUILLERMO PÉREZ LUQUE: EL PRIMER PERIODISTA EN DAR LA NOTICIA DE LA MUERTE DE NESTOR KIRCHNER
Cuando uno se apasiona con esta profesión de contar vivencias, está siempre atento a lo que pasa a su alrededor y se convierte en un buscador de historias, que no son otra cosa que noticias en el tiempo.
Por más que se lo proponga, no descansa y todo lo que acontece tiene su valor y si nada pasa, busca la nota.
Así me ocurrió hace unos días en uno de mis viajes a El Calafate en la provincia de Santa Cruz; me había propuesto descansar, desenchufarme de toda labor periodística, como vulgarmente se dice.
Inquieto por la pasividad de la ciudad, recorriendo sus calles me encontré frente a la emisora de radio «Dimensión»; luego me enteraría que fue la primera FM de la zona y también por estos días la más escuchada en El Calafate.
Sin pensarlo dos veces ingresé a la misma donde fui recibido por su propietaria Alejandra Miño, quien en una afable conversación me sintetizó la historia de la radio que data del año 1993 y que fuera fundada por su padre, una persona siempre ligada a la radiofonía, ya fallecido hace un par de años.
En el mismo edificio se encuentra la redacción de la página digital: "Ahora Calafate" un portal informativo que es visitado por miles de lugareños para estar informados al instante.
Posteriormente también conocí al periodista Guillermo Pérez Luque, quien conduce la segunda mañana de la radio y entre diversos temas que conversamos me sorprendió con un relato que ni me imaginaba escuchar.
Sin darme cuenta, de casualidad y por esas cosas que tiene esta profesión estaba delante de este periodista quien fue el primero en saber que algo había pasado en la residencia Los Sauces cuando falleció Néstor Kirchner.
Fue de los primeros en enterarse del fallecimiento de Néstor Kirchner
Pérez Luque fue el primer periodista en saber lo que pasó en Los Sauces. Guillermo cubría un choque cuando vio pasar la ambulancia seguida por la custodia. Cambió de rumbo y fue hasta el hospital. Fue de los primeros en enterarse del fallecimiento de Néstor Kirchner.
Guillermo Pérez Luque, desde su barrio de Palermo natal en Capital Federal se fue a vivir a El Calafate hace 20 años. Y trabaja en FM Dimensión hace catorce.
Aquel 27 de octubre de 2010 había arrancado el día temprano con el censo como único tema de agenda en mente.
Un accidente sobre la avenida Libertador lo distrajo unos minutos y allá se fue a cubrir ese siniestro.
Nunca imaginó que terminaría dando la noticia que conmocionó al país. A toda velocidad vio pasar la ambulancia que llevaba al ex presidente Néstor Kirchner hasta el hospital José Formenti.
Las tres camionetas de alta gama que le pisaban el caño de escape los delató. «Acá pasó algo», se dijo. No lo dudó, se desvió de su camino y los siguió hasta la puerta del hospital.
TENGO UNA FOTO
EN LA MENTE
«La Presidenta bajando, teléfono en mano -me pareció verla- con lentes oscuros.
Es lo único que recuerdo. Inmediatamente, con una manta beige, anaranjada, lo ingresan al ex presidente Néstor Kirchner.
Esa milésima de segundo es lo que me queda», me relata Pérez Luque durante un intermedio publicitario de su programa de radio.
La imagen fue tan poderosa que decidió quedarse en el hospital. «Acá está pasando algo complicado, pensé. Y empezamos a averiguar», me explicó.
Avisó a la radio y organizaron un operativo de emergencia. «Enseguida aparecieron las primeras noticias que no eran muy alentadoras.
En un primer momento se hablaba de dos infartos», recordó.
Junto a Sergio Villegas, su compañero en la radio, dieron de baja toda la programación vinculada con el censo y se dedicaron de lleno a la salud de Kirchner.
QUERÍAMOS EQUIVOCARNOS
«Teníamos el antecedente del 2004 y lo que pasó en el 2010 en el sanatorio Los Arcos» en Buenos Aires.
Pérez Luque se refiere a las dos internaciones de emergencia a las que se vio obligado el ex presidente.
Y a abril del 2004 cuando aún siendo jefe de Estado, Néstor Kirchner pasó una noche internado en El Calafate por un problema gástrico. Luego de estabilizarlo, lo llevaron a Río Gallegos. Paso casi una semana hospitalizado.
«En todo momento, nos consta por la información que pudimos recabar, inclusive en las maniobras de reanimación Cristina estuvo a su lado. No se quiso separar. Quiso estar al lado siempre», contó.
«Antes de las 10, no recuerdo exactamente, dimos la noticia. Uno debería acordarse, pero en la vorágine es difícil y en nuestro caso más porque se trataba de una persona que era de acá y que era vecino nuestro.
Uno tiene que cumplir el deber profesional de informar, pero realmente queríamos equivocarnos aunque estuviese en juego nuestro prestigio local. Pero lamentablemente no fue así».
SU VOZ, CON LA PEOR DE
LAS NOTICIAS, SE ESCUCHÓ
EN TODO EL CALAFATE
En la farmacia frente al hospital, en los kioskos sobre la avenida Libertador, en los hoteles, en los taxis y remises, recuerdan el momento y el nombre de este periodista les salta a la boca a todos por igual.
A Guillermo el rostro expresivo de Cristina Kirchner no se le borrará jamás de la memoria.
No pudo verle los ojos, cubiertos por un par de grandes anteojos oscuros, pero este periodista no necesitó hacerlo, sabe exactamente qué expresión tenían.
La descubrió detrás de la angustia que le afloraba en el resto del cuerpo.
Y esa imagen se la guarda, para siempre.
Periódico EL PROGRESO
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