Quizás en algún gobierno de algún pueblo olvidado por el progreso y la democracia puedan gestarse estas oportunidades. Andrés Watson, ese muchacho que vemos todos posando en fotos de distintos diarios locales por el respaldo y el favor ganado de Don Julio, se pone en carrera para quedarse con el sillón municipal en el 2019.
La idea parece ser que la gente memorice su carita y cuando lo vea en una boleta, lo vote. El problema es que esa “carita angelical buscada por más de una empleada municipal” representa la continuidad de los asuntos de Don Julio en el distrito, y la relación con un grupo selecto de amigos del poder que pretenden que nada cambie. Haber hecho de Florencio Varela un portafolios de negocios y una caramelera para que los funcionarios provinciales y nacionales puedan servirse a gusto, genero un paraguas de cemento que protegió a “los ideólogos de la consolidación del business” durante años.
Es por eso que en los pasillos de la municipalidad se comenta que hoy, el funcionario que no tiene un barco, tiene una casa en un country, o un piso en puerto madero, acciones millonarias en la bolsa de comercio, o un avión con testaferro. Al parecer, las encuestas muestran en caída libre al actual intendente para una próxima elección con lo cual, para continuar con todos los compromisos asumidos a largo plazo, se necesita un rostro que venda y ofrezca al espacio de Don julio una suerte de falsa frescura. Es difícil pensar que todos los personajes que estuvieron beneficiándose durante años, simplemente se van a resignar a perderlo todo sin luchar o apostar a un delfín Pereyrista.
La carita de Andrés Watson puede asociarse a una militancia joven y fashon, de tipo metro sexual, que busca vender el rostro de una suerte de “ángel puro y libre de pecado” aunque detrás está la continuidad de lo que ya todo el mundo conoce desde hace 24 años.
Uno de los tantos hechos que muestra quien es Andrés Watson, fue el haber buscado beneficiar ante el concejo deliberante (luego de haber sido probada la acción corrupta), al hijo de Laura Ravagni y su compañero, quienes delinquían cobrando una suerte de peajes a combis en un automóvil cuyo titular era Daniel Kunkel. ¿Cuál será el motivo por el que cubrió tanto a esta gente?. ¿Qué motivo puede ser más importante que el pueblo de Florencio Varela para un militante como Watson?.
El problema es que alguien le tendría que haber dicho a Andrés “Carucha” Watson, que el sueldo que la municipalidad le paga es para proteger los intereses de los ciudadanos de Florencio Varela, no para beneficiar a los recaudadores de las cajas de la corrupción local. Su título de Abogado teóricamente lo hace una persona preparada para la función pero, ¿si conoce la ley porque defiende a delincuentes?.
“Carucha” Watson suele posar para la foto en todo momento como lo hacía Tomas Vanrell en una época en que con la misma modalidad que este “carita de ángel” actual, casi se convierte en el sucesor de Don Julio. Tristemente para Vanrell, que como buen gato manco que ya no pudo tapar sus caquitas, se tuvo que ir del municipio perdiendo su oportunidad de ser intendente aunque pudo irse bastante millonario. ¿Habrá usado Don Julio la misma fórmula para elegir a sus sucesor cari-Voto?.
La cuestión es que Varela es una ciudad generosa; Le puede dar un sillón de intendente a alguien solo por poner la carita para la foto “porque el patrón lo ordenó” decía Hernán Figueroa Reyes. La cuestión es que es muy probable que esto termine así porque los otros dirigentes del espacio que se sienten capaces de pelear la intendencia, son impresentables para gobernar el distrito y además le tienen terror a Don Julio. Ninguno sabe vivir sin la protección de un Papá político.
Lic. Carlos Benítez
benitezcarlosa@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario