Aunque movió cielo y tierra, aún no pudo conseguir una silla de ruedas postural para que mejore en su discapacidad. Hasta ahora, para comprar todos los aparatos ortopédicos que le indicaban los médicos llegó hasta a mendigar, pero lo último que le recetaron cuesta 40 mil pesos. Desde hace un año nadie se sensibiliza con su humilde situación.
Para ayudar a su bebe a sobrellevar una severa discapacidad motriz, Fabiana Mufarrege llegó hasta mendigar para comprar todo lo que la pediatra le indicaba, pero cuando supo que iba a necesitar una silla de ruedas postural de 40 mil pesos, movió cielo y tierra en busca de ayuda sin haber despertado la sensibilidad de nadie.
Sin embargo, aunque todas las puertas se le fueron cerrando, esta humilde madre -oriunda de Florencio Varela- aún sueña y confía en poder conseguir el costoso aparato ortopédico, necesario para que su hijo pueda comenzar el jardín de infantes el próximo año.
En el barrio Luján todos saben que Fabiana daría la vida por cualquiera de sus nueve hijos. Con el dinero que su marido gana recolectado basura en un carro tirado a caballo, hace malabares para que a cada uno de ellos no le falte un plato de comida.
El más pequeño de todos se llama Tiziano y tiene tres años. Debido a complicaciones durante el embarazo, el niño no recibió suficiente oxígeno y nació con serias dificultades para mover sus piernas.
"No se puede parar solo, tiene afectados los tendones. Desde hace un año su médica me avisó que, para que pueda mejorar su situación, necesita una silla de ruedas que no puedo comprar", explicó Fabiana a este medio.
Nada la detiene
Cuando a Tiziano le recetaron al poco tiempo de nacer unas botas especiales, que en ese momento costaban 3 mil pesos, su madre no lo dudó y salió a pedir dinero en la calle. "Tenía un poco de vergüenza, así que fui lejos de mi barrio. Recorrí Claypole y Burzaco durante varias semanas. Fui casa por casa explicando lo que me pasaba y así, gracias a la solidaridad de mucha gente, pude conseguir mi objetivo", recuerda la mujer.
El problema es que ahora, para adquirir la silla postural, necesita juntar nada menos que 40 mil pesos. "Desde hace un año vengo golpeando puertas y siempre prometen que me van a ayudar. Pedí que me den una mano en la secretaría de Desarrollo Social de Florencio Varela, también en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Pasé por todas las agrupaciones políticas del distrito, pero siguen pasando los meses y no le puedo conseguir la silla a Tiziano", relató con la voz entrecortada por la angustia.
Por último, Fabiana hizo un llamado a la comunidad: "Le pido a Dios que me mande a alguien que pueda aliviar mi situación, quiero que mi hijo pueda empezar el jardín de infantes como cualquier otro chico del barrio. Yo tengo fe, estoy segura que el milagro se va a producir. Por eso ya pedí que me guarden una vacante para Tiziano".
Cómo ayudar
Las pésimas condiciones de su vivienda son una de las principales causas por las que, tanto Fabiana como sus hijos contraigan enfermedades casi de manera constante.
Es difícil creer que toda una familia puede dormir bajo un techo lleno de filtraciones, por donde ingresa agua cada vez que llueve. Cuesta entender cómo hacen para combatir el frío, cuando las ventanas son agujeros en las paredes. Fabiana necesita más que una silla de ruedas.
Quienes puedan colaborar con ella, pueden llamarla al 15-5027-2016.
Diario Popular

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