jueves, 11 de agosto de 2016

Femicidio: Remisero ahorcó a mesera del Rojo Bar: Está preso


Micaela Elias (36) había entablado una relación ficticia y obsesiva con Héctor Velázquez (61) quien era su remisero particular. Entre ellos hubo una relación sentimental que él, casado y con miedo a ser descubierto, puso fin al ahorcarla con una chalina, en camino al empleo de ella. El cadáver de Micaela fue arrojado en la Ruta 36 a la altura de la fábrica Rolito. El remisero fue detenido horas más tarde por policías de la seccional 4ta. Hay pruebas y testigos en su contra. La pesquisa.


El recuerdo de Micaela Lorena Elías quedará en el ambiente del “Rojo Bar”, ubicado en la esquina 25 de Mayo y Chacabuco, frente a la municipalidad varelense. Será el rostro alegre y la buena onda de una mujer divorciada que se ganaba la vida honestamente para mantener a su hija adolescente. La imagen de Héctor Velázquez, también será particular en la zona, pues el ahora detenido bajo la acusación de homicidio, trabajaba en la remisería aledaña al Rojo Bar. Y fue alli donde Micaela y Héctor, comenzaron a sostener una relación ficticia obsesiva, pues él estaba casado y debería tomar una decisión: O su mujer o Micaela. Y como en toda relación de este tipo, alguien puso el punto sobre las Ies. Habría sido Micaela y lo pagó con su vida.

LOS HECHOS
Como todas las mañanas a la 8, Micaela se trasladaba desde su domicilio de la calle Baradero 1117 de Monte Cúdine en el viejo Renault 12 de color azul del remisero Héctor Fernando Velázquez, de 61 años, afincado en la calle Rauch al 600 del mismo barrio. Micaela trabajaba de 8 a 16 horas en el Rojo Bar. Alli compartimos los periodistas varios encuentros y Micaela siempre nos atendía con su muy buena voluntad. Ayer Micaela no llegó a su empleo. Nunca faltaba y si lo hacia, avisaba. Casi en horas del mediodía, el cadáver de una mujer que lucía una calza azul y un buzo del mismo tono, con una campera que llevaba el logo del Rojo Bar, apareció entre los yuyales de la Ruta 36 a la altura de la calle 970, muy cerca de la fábrica Rolito, en el barrio La Rotonda. De inmediato se hicieron presentes policías de la Comisaría 4ta de Bosques, al mando del comisario Sergio Martínez.

La zona fue preservada para mantener el escenario sin contaminaciones. Al lugar arribó el médico de policía y peritos de la Policía Científica de Quilmes. El primer exámen arrojó pistas para la investigación: la víctima presentaba signos de ahorcamiento con una chalina sujetada al cuello, evidenciaba signos de defensa o "rasguños" en la parte superior de la mama izquierda, en la cara, traumatismos en la región parietal izquierda, y en la parte derecha de la mandíbula. El cuadro de situación también dejó al descubierto que Micaela tenía colocados anillos, sus ropas y elementos de valor, por lo que se descartó de plano un ilícito de robo. Ahora la hipótesis giraba a un crimen pasional. Por la presencia de la campera del Rojo Bar los investigadores identificaron a la víctima en el lugar. Por otra parte los detectives de la DDI Quilmes, avanzaron en conocer si la mujer tenía alguna relación de pareja.

La jornada fue avanzando con la conmoción lógica en los habitúes al Rojo Bar por la desgraciada suerte de Micaela.
Los pesquisas de la comisaría 4ta ubicaron a un testigo que observó a un sujeto estacionado con un Renault 12 de color azul en el lugar donde apareció el cadáver. En la zona del Rojo Bar alguien dijo a los policías que Micaela mantenía una relación sentimental con un remisero de una remiseria aledaña al comercio de 25 de Mayo y Chacabuco.
A media tarde el remisero ya estaba identificado. Ahora llegarían las pericias sobre su auto de color azul, patente TUX-376. El vehículo fue secuestrado de urgencia y sobre su carrocería se dispuso el trabajo de policía científica donde los peritos, utilizando las técnicas de luminol, hisopados y levantamiento de rastros, obtuvieron indicios que de inmediato fueron trasladados a la fiscal de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N°03, a cargo de la Dra Gisella Olsaniecky. Enterada de los pormenores y las pericias la fiscal solicitó al Juez de Garantías la aprehensión del sujeto identificado como Héctor Fernando Velázquez, al mismo tiempo que requirió el urgente allanamiento del domicilio de imputado para encontrar nuevas pruebas.

Pruebas
Incriminatorias
Los peritos encontraron dentro del rodado un pañuelo de color blanco y rosa como también un aro perforante de piedra color blanca brillante, elementos estos que fueron reconocidos al momento del secuestro por la hija de Micaela como propiedad de su madre.
De tareas practicadas se estableció que el imputado poseía una relación ficticia obsesiva con la víctima de la cual manifestó que no tenía relación desde hace un mes a la fecha, pero se logró establecer, para abortar la cohartada que entre sus pertenencias se encontraron cargas virtuales al teléfono de la víctima de los últimos días. ¿Qué pasó en el auto? Quizás una discusión: “Si no resolves esto, hablo con tu mujer” ¿Lo habrá dicho Micaela?

Varela al Día

No hay comentarios:

Publicar un comentario